Este collar de “perlas clásicas de una sola hebra” de principios del siglo XX (1910-1940) de excelente calidad presenta perlas cultivadas de Akoya y un cierre de 18 k. 67 perlas cultivadas de Akoya en forma de gota con diámetros de entre 5 y 8.5 mm.
€ 1.695,00 IVA incl. (donde corresponda)
Este collar de “perlas clásicas de una sola hebra” de principios del siglo XX (1910-1940) de excelente calidad presenta perlas cultivadas de Akoya y un cierre de 18 k. 67 perlas cultivadas de Akoya en forma de gota con diámetros de entre 5 y 8.5 mm.
Detalles: Perlas cultivadas de Akoya, 18k, Collar, 67 perlas cultivadas de Akoya en forma de gota con diámetros entre 5 y 8.5 mm
Dimensiones: 47.5 cm de largo.
Peso en gramos: 26.
Estado: Excelente estado - apenas usado con mínimos signos de desgaste.
| Era del diseño | |
|---|---|
| Diseño y contexto histórico |
Durante las décadas de 1910 a 1950, el diseño de joyas siguió siendo creativo y elegante a pesar de verse afectado por los acontecimientos económicos y militares. Las modas de joyería durante este tiempo fueron influenciadas por varias partes del mundo, incluido el Cercano y el Lejano Oriente, y presentaban patrones exóticos y geométricos que reflejaban el surgimiento de la era de la máquina. Nueva York se convirtió en un importante centro de la moda junto con París, y las empresas europeas de joyería tuvieron la oportunidad de vender y comprar en el subcontinente indio. La joyería Art Deco, caracterizada por el uso de numerosas piedras preciosas, fue popular durante este tiempo, y el uso de oro en joyería aumentó en popularidad debido a su menor costo en comparación con el platino. El diseño de joyas también atrajo a artistas y diseñadores de varios campos, dando pistas sobre la dirección que tomaría la industria en el futuro. |
| Materiales clave | |
| Materiales y artesanía |
Perla: La joya de la elegancia y la pureza Las perlas, con su brillo natural y belleza atemporal, son una de las piedras preciosas más veneradas del mundo. A diferencia de otras gemas, las perlas son orgánicas, formadas en el tejido blando de moluscos como ostras y mejillones. Su proceso de formación da como resultado una gema lisa y redonda con un brillo suave e iridiscente, a menudo conocida como la "esencia de la perla". Históricamente, las perlas han sido un símbolo de pureza, sabiduría y riqueza. En la antigua Roma, se consideraban el máximo símbolo de estatus, mientras que en la antigua China, se creía que las perlas protegían contra el fuego y los dragones. Durante el Renacimiento, las perlas eran tan valoradas que estaban reservadas para la realeza y la nobleza, simbolizando la perfección y la integridad. En la joyería moderna, las perlas son apreciadas por su elegancia clásica y versatilidad. Se encuentran comúnmente en una variedad de colores, desde el tradicional blanco y crema hasta los raros tonos negro, rosa y dorado. Las perlas a menudo se ensartan en collares, se colocan en aretes o se usan como detalles delicados en anillos y pulseras. Su suavidad, con una dureza de Mohs de 2.5 a 4.5, requiere cuidados delicados, pero su belleza y sofisticación son inigualables. Las perlas son más que una simple joya; son un símbolo de gracia, pureza y estilo atemporal. Sus orígenes naturales y su discreta elegancia los convierten en una opción muy apreciada para la joyería que irradia refinamiento y sofisticación. 18k: el equilibrio perfecto entre lujo y durabilidad El oro de 18 quilates es un material lujoso y muy codiciado en el mundo de la joyería fina, conocido por su intenso color, durabilidad y valor. El "18 quilates" se refiere a la pureza del oro, indicando que está compuesto por un 75 % de oro puro y un 25 % de metales aleados, como cobre, plata o paladio. Esta combinación proporciona el equilibrio perfecto entre la suavidad del oro puro y la resistencia necesaria para crear joyas duraderas. Históricamente, el oro ha sido apreciado por su belleza y rareza, simbolizando riqueza, poder y estatus en diversas culturas y civilizaciones. El oro de 18 quilates ha sido la opción preferida en joyería fina durante siglos debido a su combinación ideal de pureza y resistencia, ofreciendo un color dorado radiante que es más vibrante que el oro de menos quilates y al mismo tiempo es lo suficientemente duro para el uso diario. En la joyería moderna, el oro de 18 quilates se prefiere por su versatilidad y su capacidad para realzar la apariencia de las piedras preciosas. Está disponible en varios colores, incluido amarillo, blanco y oro rosa, según los metales utilizados en la aleación. Cada color tiene su atractivo único: Oro amarillo: la opción clásica, que ofrece un tono cálido y rico que combina maravillosamente con una amplia gama de piedras preciosas y complementa todos los tonos de piel. Oro blanco: una opción elegante y moderna que se asemeja al platino o la plata pero con la fuerza y el lujo del oro. A menudo está chapado en rodio para realzar su superficie reflectante. Oro rosa: un tono romántico y rosado que ha ganado popularidad por su encanto vintage y atractivo contemporáneo, logrado mediante la aleación de oro con cobre. El oro de 18k se usa comúnmente en anillos de compromiso, alianzas de boda, aretes, collares y pulseras, donde su equilibrio entre durabilidad y belleza lo hace ideal tanto para diseños complejos como para piezas simples y elegantes. La resistencia adicional de la aleación garantiza que las joyas puedan resistir el uso diario manteniendo su brillo y forma. El oro de 18 quilates es más que un simple material; es un símbolo de gusto refinado y valor duradero. Su combinación perfecta de lujo y practicidad hace del oro de 18k una opción atemporal para quienes buscan la belleza del oro de alta pureza sin sacrificar la durabilidad. Ya sea en diseños clásicos o modernos, las joyas de oro de 18k ofrecen una expresión radiante y duradera de elegancia y sofisticación. |
| Dimensiones |
47.5 cm de longitud |
| Género | |
| Peso (en gramos) |
26 |
| Estado del producto |
Excelente estado: apenas se usa con signos mínimos de desgaste. |
Siguiendo estos consejos, podrá disfrutar de sus preciosas joyas durante muchos años.